En la era de las tecnologías y de Internet podemos constatar
que existe un gran problema asociado a la basta red de información a la que
prácticamente todos tenemos acceso. Esta, lejos de suponer una clara y directa
mejora, se ha convertido en un mar de datos donde es difícil diferenciar
aquellas cosas que nos interesan o queremos buscar de otros contenidos, o
encontrar información fiable y verificable.
Esta situación de saturación es conocida como sobrecarga de
información, que se da cuando la cantidad de datos recibidos exceden la
capacidad que se tiene para procesarlos. Es lo que sucede cuando se hace una búsqueda
en internet y aparecen miles de webs en las listas de resultados. Si no
contamos con estrategias para encontrar y elegir los resultados que se ajustan
a nuestra búsqueda, es probable que acabemos mirando miles de resultados antes de
llegar a dar con lo que queremos.
El problema del information
overload se ve constantemente agravado por diversos factores como el hecho
de que siempre se está creando gran cantidad de nueva información; la presión por
crear constantemente nuevo material, haciendo primar la cantidad por encima de
la calidad de dichos contenidos en ciertos sectores o la enorme cantidad de contenido
no verificado, anticuado o erróneo, entre otros.
Como docentes y teniendo en cuenta esta situación, debemos
contar con estas estrategias para la búsqueda y gestión de la información, ya
que es una parte importante dentro del desarrollo educativo actual. No sólo facilita
enormemente el trabajo, sino que además supone que la información que obtengamos
estará más adaptada a lo que busquemos, y provendrá de fuentes fiables.
Paralelamente, también debemos introducir el desarrollo de
estas estrategias para el manejo de la información en nuestro curriculum. Las nuevas
generaciones se han criado en la era de Internet, y están acostumbrados a su
uso, pero no a hacer un uso consciente y responsable. La sobrecarga de
información hace que nuestros más jóvenes seleccionen la primera información
que les llega sin plantearse su veracidad o si se adapta a lo que busca. En
otros casos la dificultad para establecer buenos criterios y estrategias de búsqueda
fomenta la pérdida de interés, pues cuesta tanto dar con la información que se
abandona la tarea.
A raíz de esto, es importante que en nuestras actividades y
contenidos apliquemos también estas estrategias que les ayuden al manejo de
información, como hacer presentaciones simples, claras y con información relevante,
de forma que puedan entender lo que están viendo, diferenciar fácilmente la
información y no se agobien y saturen, así como incluir datos de apoyo. En lo
relativo a las actividades, por ejemplo, se debe dejar siempre claro qué se
necesita y para qué, de forma que establezcan una relación entre su búsqueda,
el contenido de la misma y el fin.
En resumen, si bien es cierto que existe una sobrecarga de
información importante, también hay a nuestra disposición diversas formas de
ayudarnos a manejarla de forma responsable, fácil y eficiente, como es el caso
de los marcadores, o las búsquedas avanzadas de Google, que deben ser
utilizadas por los docentes y alumnos. Paralelamente, es importante que se incluyan
actividades y metodologías que ayuden y fomenten el desarrollo de estrategias
para la gestión de la información por parte de los alumnos. Los alumnos deben aprender
no sólo a quedarse con la información que necesitan sino también a ignorar todo
aquello que no, y que les puede distraer de su tarea, aprender a hacer lecturas
rápidas para filtrar información de forma rápida o dividir las tareas si es
necesario.
Aquí os dejo un interesante vídeo sobre el análisis de lo que nos supone la sobrecarga de información en nuestro día a día:
Enlace del vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=VxfGuZ5Bsgk
Fuentes:
https://www.interaction-design.org/literature/article/information-overload-why-it-matters-and-how-to-combat-it
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